MUJER MISTERIOSA

Diciembre 28, 2009 por lingarta

 

Recibo en mi correo varias preguntas al respecto, pero debo aclarar que no.  No soy, no soy esa mujer misteriosa que atraviesa Jaén oculta entera en ropa negra, tapada la cara hasta los ojos y con gafas de sol incluso a media noche.

No me importaría ser ella, ocultarme en un misterio;  pero no soy, no debo mentir.

La he visto en la carretera de Córdoba, en el Cantón de Jesús, en San Ildefonso, en la Alcantarilla, junto a la Estacion de Trenes, andando lenta entre la lluvia, con una bolsa colgando lánguida de la mano.

Mujer misteriosa a quien no creo conocer pero de la que os prometo noticias en cuanto las tenga.

Si alguien sabe algo de ella…si ella misma sabe algo de sí misma…

quiero conocerla…

LLUEVE

Diciembre 22, 2009 por lingarta

 

Llueve.

Dos días que llueve y que me levanto tarde, perezosa, gata. Dos días en que me despierta el goteo sobre el alero de la ventana. El dormitorio en penumbra, las sábanas revueltas liadas entre las piernas bajo el edredón crema,  impidiendo que me levante y que piense. El viento da la vuelta en la terraza,  grita, se agacha para golpear las persianas bajadas. Las nenas tiene vacaciones y duermen como cachorras que son de sangre caliente; alguna tose con los bronquios espesos, tratando de preocuparme, creo que es mi mediana, pero no estoy segura, puede; después la regaño por lo de las camisetas cortas.

Me adormece pensar que está lloviendo por las sierras;   la lluvia facilita que los jabalíes busquen alimento hozando el barro fresco, las raices frescas del otoño, goteando agua desde su pelaje espeso. Imagino pequeños surcos por los que el agua se junta en regueros fríos, arrastrando un poco de barro, entrando en oscuras grietas, perdiéndose en lo más profundo de la tierra, como el sueño. Llueve

De pronto me he dormido, de pronto me he despertado con un timbrazo en la puerta; escucho,  y la casa parece un hervidero de ruidos, todas nos removemos, nadie se levanta a abrir, quizá pase, quizá no sea nadie, o alguien equivocado. Huele a pan caliente, quizá sea mi cuerpo, huele a persona recién despierta.  Hay alguien en la terraza o quizá sea el plástico del tendedero. Llueve.

Los mercados habrán vendido su carga de colores, entre el frío de la mañana y los gritos animosos de los mercaderes. Las manos rojas, llenas de monedas, de escamas, de hojas, iluminadas por la luz excesiva de los puestos. La Mujer Sin Frío de brazos regordetes corta una pieza cárdena con una hoja enorme y un guante de cota de malla que la protege del error. Quién pudiera tomar decisiones protegida por guante de cota de malla. Por la rampa de entrada entran mujeres con carros chorreando agua.  En algunos ganchos se mecen canales firmadas con un sello azul,  seres inertes movidos por un último impulso. Expuestos. Llueve.

Pasa por mi cabeza la Oda a Santa Cecilia, Purcell, con sus voces purísimas, su cadencia luminosa, sonando en la oscuridad de una catedral sin vidrieras por cuyas oquedades se ve caer la lluvia mientras el canto todo lo envuelve.  Huele a cera y a incienso; huele a arrepentimiento y penitencia, huele a peticiones elevadas,  y la catedral se agranda por las voces del coro.  Llueve sobre Purcell, sobre la piedra oscura;  llueve sobre un atrio porticado por el que caen dulces las gotas y  que nunca he visto; llueve sobre el boj grueso de la entrada; l lueve sobre mi memoria que se tiñe de las correderas del agua y sobre tu recuerdo. Llueve.

Sueño que llueve fuera …y sueño que estoy soñando.

EL OLOR DE LA ORFANDAD

Diciembre 18, 2009 por lingarta

 

Siempre intento evitar que la Navidad me resulte conmovedora. Lo intento de verdad.  Me quejo de que llegue, me muestro fastidiada, indiferente, loba.  Pero en cuanto se encienden las luces por las calles caigo en picado por lo sentimental.

El primer síntoma de esa caída es un despertar de los olores.  En Navidad todo huele más.  Paseo por las calles y voy oliendo las comidas que se cocinan en las casas;  huele el frío, mucho, el frío huele mucho; huele el papel de envolver regalos; huelen las personas como a casa y los niños huelen como dulzón. Para explorar la cualidad saco punta a los lápices y huelo las virutas de madera, las virutas de la goma de borrar Milán y huelo los dátiles en el mercado y las piñas de los belenes callejeros . Lo voy oliendo todo.

Encuentro una  una amiga que me abraza. Sus hombros huelen a que echa de menos a su padres ya fallecidos hace años, un olor como antiguo a orfandad.  Orfandad de Navidad.  La orfandad es un sentimiento incapacitante.  Si perdiera a mi madre los olores me rodearían, tendría que cambiar de casa, de ciudad, supongo que tambien de nariz.  Todas las carencias en Navidad son más carencias y la orfandad te deja mucho tiempo con dudas, te hace perder identidad. Nunca te repones del todo y en ti convive la niña que todo lo tenía con la mujer que echa de menos aquel mundo.

Después de los olores vienen las lágrimas. No de llanto, no:  es que el frío hace que se me vayan saltando las lágrimas un poco y todo lo veo húmedo, velado por la humedad.  Si quiero llorar salgo a dar un paseo al anochecer, miro las ventanas iluminadas y me entran ganas de llorar pensando en la vida de otras personas, apátrida de todo,  recordando el poema de Neruda

Y las casas que esconden los deseos
detrás de las ventanas luminosas,
mientras afuera vuela el viento
llevando un poco de barro a cada rosa

Imagino celebrar la Navidad cuando falte mi madre.

Imagino un salón iluminado donde mis hijas celebrarán la Navidad cuando les falte.

Y entiendo el gesto torcido de tantas personas que estos días no pueden fingir alegría.

Paula S. Viñals, la nieta  de José, escribe un comentario que resume el sentimiento de soledad y de abandono, los sentimientos de pérdida.

UNA SOLA MANO

Diciembre 14, 2009 por lingarta

 

En Jaén, como en el resto de España, no sabemos casi nada de Sahara ni del pueblo saharahui. En verano, cada año, nos llegan unos cuantos niños alegres y tímidos como pájaros emigrados, curiosos y agradecidos. Niños de la hamada, del Sahara exilado y condenado a la parte más dura del desierto. Poco más.

Sahara es algo más, mucho más. Es un pueblo desplazado bruscamente de su territorio, aislado junto a una frontera en lo más inhóspito de una llanura, olvidado salvo por algunas escasas organizaciones. Sahara es un pueblo y es una cultura que probablemente está desapareciendo ante nuestros ojos sin que nadie lo remedie. Con que España dedicara los mismos esfuerzos por evitar la pérdida de esa cultura, de ese pueblo, que dedica a evitar la desaparición del lince, del oso, del lobo, los mismos proyectos, los mismos estudios, sólo con eso sería suficiente para evitar que el pueblo saharaui se diluya como un bloque de mantequilla al sol que les calienta. Soy consciente de que los estoy comparando con la conservación de animales; nuestros gobiernos no parecen conscientes siquiera de esa desigualdad. Si la permanencia del lince en nuestros montes es indicador de salud ecológica, el apoyo a estos pueblos abandonados a sus suerte sería síntoma de salud democrática. La Alianza de Civilizaciones no alcanza a estos pueblos ??? quizá porque no ponen bombas ni estrellan aviones ?? es precisa esa desesperación extrema llamada extremismo para que sean oídos ??

 Los sucesivos gobiernos de España, posteriores al abandono, nada han hecho por este pueblo sobre el que mantenemos muchas responsabilidades históricas. Abandonamos vergonzosamente aquellos territorios, plegamos ceremoniosamente la bandera y los dejamos a su suerte. Un territorio demasiado rico, demasiado estratégico, demasiado deseable para que no fuera objeto de pillaje. Los Gobiernos Españoles llamados democráticos han tupido con Marruecos, con su Monarquía más que con su pueblo, una tupida red de intereses, de inversiones, de negocios más o menos claros. Muchos españoles tienen hoy participación y expectativas en Marruecos. Los tratados de pesca, el control de la inmigración, el tráfico de drogas, tantas cosas con las que Marruecos nos silencia. Por no hablar del asunto de Ceuta Y Melilla con el que parece que nos tienen cogidos, o encogidos. De manera que nuestros muy democráticos gobiernos, apoyan, encubren, respetan a la monarquía marroquí aunque ignoran, cuando no desprecian, al pueblo marroquí, sojuzgado por monarcas con las manos ensangrentadas.

Aminatu Haidar representa la dignidad de este pueblo. Cualquiera que sea el final de este callejón sin salida en que se encuentra, representa con su actitud, con su palabra, también con su silencio, el orgullo de un pueblo al borde de su extinción, un pueblo al que no le queda nada por perder, salvo la vida.

Los saharauis hablan con gran belleza, como los cuentos de las Mil y una noches, como el Corán. Los saharauis hablan con metáforas de gran expresividad. Y lo hacen habitualmente, no como excepción ni recurso. En cierta ocasión, hablando de la soledad de su lucha, hablando de su olvido, pregunté a un dirigente saharaui si podrían solucionar la situación por sí mismos y me contestó:

Recuerda, amiga, que una sola mano no aplaude.

 

JOSE VIÑALS, POETA

Diciembre 2, 2009 por lingarta

 

 

 

Hace unos días  fué el poeta a dormir una siesta, como tantas tardes, y no  despertó.  Murió sin saberlo y abrazado  por Marta, su otro lado de toda la vida, porque la tarde malagueña era fría como cuando hace frío al borde del mar.  Murió - dice Marta-  de forma romántica, como vivió. Claro, que de su condición romántica, ella, su negra,  puede hablar largamente;  me consta que gran parte de sus poemas eran fruto de una conversación no interrumpida nunca entre ellos. Tambien eran algo más, eran placer compartido por el lenguaje dicho, por la palabra pronunciada, el verbo hecho carne, sonido.

Es raro morir, siempre se hace por primera vez, así que mejor morir en una siesta abrazado por quien más te admiró, con diferencia, por la pareja que tanto te quiso, que te prestó su compañía, su paciencia y su impaciencia a veces, que te regañó en ocasiones, que te perdonó tantas cosas, que te encendió un cigarrillo entre dos sesiones de oxígeno, que te acogió cuando vinieron mal las cosas, que te miraba con la admiración de una chiquilla cuando leías de aquella terrible manera, que te trajo el coñá cuando los médicos, ay, te prohibían todo, la pareja que se puso en medio de la realidad con las anchas caderas plantadas hasta los pies, la que no te advertía de la inminente ruina cuando invitabas a festejar la noche a los locos cercanos borrachos de palabras. Abrazado por la mujer que siempre te abrazaba, José… siempre pensé que eras un tipo con suerte.

Mejor que la muerte llegue en una siesta porque quizá sienta lo bien que está descansando y siga  elaborando, entre sueños,  versos asonantes con rima en la inflexión de las palabras, la rima musical que sólo José Viñals sabía pronunciar.

José Viñals, aplicado, incansable recolector de  miel de avispa.

GATA DE SABADO NOCHE

Noviembre 22, 2009 por lingarta

Anoche, esperando que fueran llegando las nenas, me quedé dormida con la gata caliente sobre la falda. Se ve que estaba cansada de tanto sábado, de hacer el mercado temprano, de recoger la casa  antes de que la desordenaran nuevamente, del vermú al mediodía en el Pósito, con tanta gente, de planchar por la tarde, de cenar en lo de mi madre con el runrún del cuñado insatisfecho que todo lo ve mal y que todo lo ve, tambien el escote cuando me agacho para servir la ensaladilla rusa y me dice que estoy engordando.

- Comparando con mi hermana ??

Y mi hermana se ríe con una risa tonta como si le hiciera gracia que su marido sienta que tiene poder de control sobre las dos por el precio de una. Mi cuñado, con eso de que le parece gracioso hasta a su mujer, que ya es mérito, sigue con los comentarios sobre lo que hacemos las tías cuando nos separamos, que nos quedamos con los hijos y con todo, y hasta con la casa por si queremos meter al siguiente, que le paguen los maridos la luz y el gas…y así dos cervezas y un bifiter que le tenemos que preparar mientras habla y mira un partido en la televisión y a mí al pasar.  Bien por mi cuñado que sabe que me tiene atrapada: si me enfado, mal; si no me enfado, mal; si callo, consiento.; si hablo, al final me arrepentiré.

- Lingarta…cuñada…y tus hijas porqué no vienen ??

- Por no verte, o mejor, porque no las veas tú.. digo desde la cocina fregando con mi hermana que me mira con una sonrisa cómplice.

- Os llevais como el perro y el gato- grita  divertida para que lo oiga su marido desde el sofá o desde el campo de fútbol donde parece encontrarse

De vuelta a casa me llama mi madre para preguntarme que si he llegado y que si estoy enfada, y que no vaya a dejar de ir por eso, y a todo le digo que si y que no y que bien, y no le digo nada más porque ella no tiene más culpa que la que nos corresponde a todas las mujeres por  soportar esas cosas en casa y fuera de ella. Me quedo sentada con la gata caliente sobre la falda y pienso lo de llevarse ese hombre a casa, medio mareado, insistiendo en llevar el coche con la mirada aturdida, la llegada al hogar, oirle desde el lavabo dando vueltas por la casa mientras te quitas el rimel y te miras desnuda al espejo, sacarle el pijama de la cesta de lo planchado porque es incapaz de encontrar nada, sentir que en este estado de confusión puede requerirte como un complemento más de la noche del sábado que pasa sin saber porqué, las noches sin proyecto de los sábados, ni urgencia hay del descanso, ni la idea de mañana madrugar.

Incapaz de acostarme me voy quedando dormida con la gata caliente sobre la falda, las dos solas. No nos entendemos, pero al menos nos hacemos compañía.

EL MALIGNO SOPLA FUERA

Noviembre 20, 2009 por lingarta

 

Sigo con curiosidad las noticias del diario Jaén y me quedo asombrada del fervor mariano que hierve en esta ciudad. No tiene desperdicio la crónica.

http://www.diariojaen.es/index.php/menujaen/25-notlocales/13315-los-miles-de-devotos-de-la-capital-abrazan-la-fe-de-la-virgen-de-la-cabeza

Ya os habreis dado cuenta con vuestra perspicacia de daros cuenta que he puesto fervor mariano con minúscula porque la admiración hacia Rajoy aquí no es ni poca ni mucha: nadie habla de él. El fervor al que me refiero es el profesado en estos días hacia la Virgen de la Cabeza. Una amiga fué el otro día por la noche y me cuenta que no cabían en la Catedral, que no pudo entrar. Por las mañanas los colegios de niños, angelicos, van por nuestras calles cogidos de la mano para visitar a la Virgen que comparte templo con Nuestro Padre Jesús en un momento que en el diario Jaén considera irrepetible, y acaso lo sea. Por las tardes y las noches, las cofradías, los catequistas y el público ocioso en general abarrotan el recinto con curiosidad.

Nuestros gobernantes mantienen una relación perversa con este tipo de acontecimientos. Declaran el estado laico, pero apoyan los actos de la Iglesia porque les dan popularidad. Se equivocan;  a largo plazo el conservadurismo se introduce en el caballo de Troya de las instituciones, de sus partidos, de sus mentes, de sus votantes, el conservadurismo es muy aceitoso, y al final se encuentran empantanados en la sociedad rancia que han contribuido a crear.  Lo llaman cultura popular, como los toros, como el degüello de gallos, como las fiestas patronales, como la caza supuestamente deportiva, como tantas supersticiones. Ni esas fiestas ni los ritos religiosos son otra cosa que una forma paralela con la que gobiernan las corrientes conservadoras de la sociedad.

Entre  las tramoyas y decorados de esos escenarios, Los Hombres de Negro, con los pelillos erizados sobre las falanges, los ojillos sonrientes y astutos sobre los mofletes, las manos cruzadas sobre los genitales, afeitados hasta apurar la piel y enrojecerla, la papada blanda y satisfecha, contemplan desde una galería intermedia de la Catedral al pueblo de Dios al que desde siempre consideraron rebaño. Esa contemplación que el escenario de las Catedrales les permite desde la Edad Media,  ahuyenta sus temores de decadencia. Nos miran, se tranquilizan.

Hace dos noches  el canónigo se despierta sobresaltado;  una ventana  quedó descuidada  ayer y una ráfaga de  viento la ha abierto bruscamente, ha golpeado sobre un arcón y  ha roto un cristal. El canónigo recuerda las historias del demonio que cuenta a sus feligreses, que son las mismas que le contaron en su infancia en una oscura sacristía de Olite donde ayudando a misa inició su vocación. Él no cree en el Maligno, pero cree en la pervivencia de esos temores como advertencias  de otras fuerzas. Vuelve a la cama, enciende un cigarro negro, apaga la luz e inmediatamente se desvela pensando que el avance de lo laico en el mundo les acabará privando de la vida que llevan, les obligará a una vida azarosa como la de esas monjitas -siempre lo dice en diminutivo, como con ternura- que han tenido que vender su monasterio y juntarse con otras, acogerse a otros claustros que no son los suyos, a cierta forma de caridad, con hermanas criollas, hindúes, extrañas,  que hablan de mundos lejanos donde llueve durante mesas o no llueve nunca, una especie de misioneras inversas y hambrientas que se comen cuanto pueden y cantan mientras friegan, abolidas las virtudes del silencio… el Canónigo se ha quedado medio dormido soñando con el anuncio en el que animan a los contribuyentes…portantos…cuando otro golpe de viento mueve las cortinas tras el cristal roto y arrepentido de portantos abre el breviario y encuentra un recordatorio de la muerte de Franco un lejano y olvidado 20 de noviembre, entonces era un jóven sacerdote en Tordesillas, a las orillas brumosas y frías del Duero. Sueña con Franco bajo palio.  Portantos. Parecía que España se partiría y no se partió. También entonces creyó en persecuciones y martirios que nunca ocurrieron. Ahora reciben dinero por delante de los contribuyentes, por detrás del Estado sin el permiso de los que no cotizan para ellos portantos, por los lados con sus inversiones, sus especulaciones, sus tratos antiguos ahora renovados, sus muchos y mezquinos recovecos, sus secretos, sus contactos. .. el  Dinero, el Maligno…

El canónigo se duerme con el cigarrillo negro apagado entre los dedos gordezuelos.  Sueña con satisfacción que en lugar de colcha está tapado con el manto de la Morenita. Hay a su alrededor un olor dulzón.  El Maligno sopla fuera.

EL ALAKRANA, EL ACEITUNO Y LA ROTEÑA. UNA HISTORIA SECRETA

Noviembre 18, 2009 por lingarta

 

Anoche sonó tarde el teléfono. Estaba fumando en la terraza, mirando la noche sin luna, sintiendo ese aire suave que corría anoche, noviembre sin frío.  Me sobresalta siempre el teléfono de noche.

- Lingarta !!! Creí que no ibas a cogerlo..

Era La Roteña quien me hablaba.

- Que no podré ir por Santa Catalina  como te dije, que no va poder ser.

- Estás mala ???

- No, no  es éso. Estoy lejos…

- Dónde andas???

No sé si debí preguntarlo. La Roteña comenzó un relato complicado y lleno de detalles que aún no he conseguido comprender del todo, lleno de frases incompletas y misterios, medias palabras y metáforas de interpretación difícil. De lo que me contó os cuento lo que recuerdo, menos lo que me pidió que a nadie contara y lo que a mi juicio no es bueno contar por no dejar pistas, que acaso deba ser discreta incluso sobre la discreción que ella ya tuvo. Y algún dato falso, y algún cambio. Las razones ya podeis suponerlas.  Si os veis obligados a contarlo a alguien procurad lo mismo  para que el relato, al pasar de unas a otros, en lugar de enriquecerse cual es habitual con nuevos  perfiles, vaya perdiendo detalles, aristas, matices, y quede sólo lo sustancial.

La Roteña ha sido pieza clave en el rescate del Alacrana. Eso es lo sustancial. 

En uno de los primeros días del secuestro un Comandante de Marina de Cádiz, nacido en Jaén,- aún tiene aquí casa y familia- y de apellido Aceituno, se puso en contacto con ella. Resulta que el tal Aceituno pertenece a los Servicios de Inteligencia de la Armada y coordina un grupo de informadores locales  que se  creó cuando la crisis de las pateras en el Estrecho y los cayucos de Senegal.  Se conocían por unos amigos comunes de Barbate y en una ocasión coincidieron en la cubierta de un barco de pesca donde La Roteña había sido invitada por un tal Brian, inglés afincado en Gibraltar y socio de una entidad Inmobiliaria y de Crédito con fama de blanquear dinero y otros negocios por el  estilo . Al parecer Brian había sido rechazado varias veces por La Roteña, con pretextos y largas, y siempre que podía la invitaba para intentarlo de nuevo.  Poco más. 

Cuando el secuestro del Alakrana, un gabinete de abogados de Londres, en plena City,  desplazó discretamente en vuelo privado a uno de los socios más veteranos a Gibraltar y en la sede de las oficinas de Brian anunciaron   su disposición a negociar con algún representante del Gobierno Español. El Gobierno no quiso negociar directamente, al parecer estaban estudiando una solución militar al caso, pero tampoco creyó que el Armador fuese ni lo suficientemente rico ni lo suficientemente frío para poder negociar.  Y ahí es donde aparece nuestro jaenero Aceituno que busca discretamente a La Roteña y con ella atraviesan la valla de Gibraltar como una pareja extraña, porque Aceituno habla poco y La Roteña es de las palabras justas. Se acercan a las oficinas de la inmobiliaria y ella, sin pretenderlo, escucha las primeras conversaciones, las primeras exigencias de los secuestradores, las primeras bravatas, los primeros desplantes del Gobierno Español.

Dice que nunca hubiera querido escuchar aquello, pero que en  ésa y en las  otras cuatro entrevistas a las que Aceituno la arrastró para fingir condición de pareja que busca financiación, pudo presenciar todo tipo de propuestas, económicas algunas, de negocios, de violencia, de Servicios Secretos de varios paises, de organizaciones de cooperacion, de bancos…. cifras, datos, nombres, intermediarios, amenazas…

Hace una semana Aceituno la citó en el polígono industrial a la entrada de Algeciras, en un conocido centro de comidas rápidas.  Dentro de una cartera de plástico  pagó seis mil euros, por las molestias, según dijo, por los gastos , Roteña,  y dos billetes de avión y una dirección para que pasara este mes en la playa, descansando.

- De lo que has vivido, Roteña, ni una palabra- dijo Aceituno de despedida,  mirándola fijamente.

El Gobierno, en tromba,  va a contar su versión a partir de hoy.  Nunca será la cierta ni la tratada eso es sabido, y  los testigos deben estar lejos de la curiosidad de la prensa.

La Roteña está hoy en una isla frente a Mauritania, en una base entre militar y científica regentada por españoles  donde se estudian las colonias  de la Foca Monje en el Atlantico y el paso de los cayucos;  sus conversaciones son controladas mediante un interceptador de llamadas.

- Ahora, me temo, también me escuchan a mí.

-Lo siento, Lingarta, tenía que  contárselo a alguien.

No he podido dormir, ya sabeis porqué.  Me he sentido como la Mata- Hari.

Y he querido escribirlo por si desaparezco, para que sepais qué ocurrió  y  podais contarlo por mí.

LAS RAICES DEL SISTEMA

Noviembre 17, 2009 por lingarta

 

No estuvisteis el sábado en lo de los  STOK ??  Se dice Stok, no Outlet, que es como más chabacano y de polígono. En Jaén, sacar a la calle la mercancía atrasada se llama así. La fiesta del STOK. Una idea  con éxito del Ayuntamiento para reactivar el consumo en un momento en que parece que se ha estancado. Bueno, los comerciantes dicen que no es que se haya estancado sino que no venden una prenda.

Qué fiesta  !!  Me fui con mis nenas y la tarjeta. Las cuatro sonrientes de cuatro en fondo por la calle, las cuatro con cuatro bolsas en los cuatro dedos de las manos más nuestro dedo prensil de  primates consumidoras como una fíbula para que no se nos cayeran, encontrándonos cada una con nuestras amigas, parándonos en los escaparates, en las calles, en una orgía de compra que el tiempo primaveral apoyó por completo. De Navas de Tolosa no apetecía salir de bien que se estaba, con su pasacalles amenizando y todo. En muchas tiendas no se podía ni entrar; en otras ni salir. Y así. Nos compramos cosas como para la fiesta, anticipando las navidades, dos bolsos, unos pendientes iguales para las cuatro que nos llevamos puestos muertas de risa, camisetas para estar en casa, unos vaqueros y algo de ropa interior,  esa compra que nadie, o casi, acaba conociendo, pero que nos hace tan guapas, tan sonrientes, secretamente halagadas.  Ni un chaquetón ni una gabardina; con el tiempo de verano que hacía ni se nos ocurrió. Con gesto de patriotas

Quién nos lo iba a decir. Hasta hace apenas un par de años nos quejábamos de vivir en una sociedad en la que un consumo excesivo y banal se había introducido en nuestras vidas, había calado tan hondo que no sabíamos parar de comprar cosas y cosas. El consumismo era el peor de nuestros males y ser consumista era algo cercano a una degeneración, una adicción, una enfermedad  injustificada y absurda cuyo síntoma era la compulsión y la  acumulación.  Ser consumista, un insulto.  El consumismo, se decía, atacaba las bases de nuestra mente y destruía la sociedad. Hasta el medio ambiente se vería comprometido por ese exceso. Existen incluso libros para aconsejarnos que tiremos todo aquello que nos sobra, para que regalemos lo que no usamos, para eliminar de nuestra vida lo excesivo, lo sobrante, es decir, casi todo.  Una persona austera, sobria, era tenida por inteligente y solidaria.

Pero amiga… llegó lo de la crisis que en principio era una cosa financiera y tal, y de pronto todos los gobiernos y el sistema en sí mismo han revelado su verdadera cara: esta sociedad necesita el consumo. Sin un consumo continuo, intenso, algo loco quizá, esta sociedad se derrumba como un castillo de naipes.  Cómo puede ser que en este momento de riqueza  decreciente necesitemos ser consumistas para levantar el país ?  Cómo puede ocurrir que en este país nuestro, uno de los menos productivos por trabajador,  necesitemos incrementar ferozmente el consumo, incluso el consumo de tonterías, de bienes improductivos, innecesarios,  absurdos  ???   Esa es otra de las paradojas de nuestra sociedad.  Pero claro, las paradojas, es lo que tienen, que no se entienden facilmente.

Hoy ser consumista es sinónimo de patriota y  solidario. 

Nosotras lo hemos sido…   Y tú  ?? 

 

UN SILENCIO ESPESO DE SUEÑOS CUMPLIDOS

Noviembre 11, 2009 por lingarta

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- Fran…

- Dime

- Te importa si me acuesto vestida ??

- Te lo iba a pedir.. te queda tan bien el vestido..

- Lo tengo… un poco manchado.

. Y los zapatos  ??

- Los zapatos no, que me rozan ..No te importa ??

- Al contrario..también yo me acuesto vestido ..

Durmieron vestidos de novios su noche de bodas, culminación de un largo día de emociones caudalosas, difíciles de encauzar. Parecían los muñequitos de la tarta.

Un largo día que comenzó cuando al acercarse a la Iglesia, cogidos del brazo por mitad del barrio, el párroco le dijo a la emocionada madre de Isa

- Dos pimpollos… éso son… dos pimpollos..

y la madre de Isa rompió a llorar con corrimiento de elementos de maquillaje  como si hubiera oido algo muy conmovedor..

- Dos pimpollos… qué razón tiene… y de los buenos…

Y así comenzó aquella  ceremonia  de boda que fué conocida en Jaén  y  cuyo momento álgido,  el de la homilía,  resonó  en el templo de manera inolvidable..

Vosotros sois los oficiantes…antes….

nosotros solo los testigos…igos

porque éste es un sacramento..ento

que se estará celebrando toda la vida…ida

Y terminó con las frases de rigor y el canto de unos salmos latinos por parte de un trío del Seminario que, vestidos de negro, cantaban latín, lo que fué muy celebrado aunque casi nadie entendió.  Y digo casi porque, confundido entre los testigos ..igos… había un profesor de Instituto que no  contó que los salmos eran del domingo de resurreción alabando el sacrificio del cordero y su llegada a los cielos.  Detalles.  Con la música las emociones se sublimaron y se prudujo la salida de la iglesia sin sobresaltos ni arroz, que lo prohibió el párroco porque según dijo no conviene alimentar las alimañas del cielo y la tierra, refiriendo en un aparte que, con el arroz ,  ratas y palomas acaban por infectar el templo despues de cada boda…

Firmas,  felicitaciones y  camino del parque para hacerse las fotos … en la pérgola, entre los rosales, junto al abeto de terrazas, al borde del estanque de los patos..

Y ya está, eso fue la boda, no otra cosa.  Aunque después vino el banquete.

Lo de las mesas escritas en papel barba fue más o menos bien, aunque luego hubo cambios espontáneos entre comensales que no quisieron perder la cercanía de Don Julian, por si le salía un trabajillo al hijo, mire usté,  que lo tengo en casa tirado en el sofá todo el santo día…

- no vaya usted a  blasfemar, Venancio, que Dios no tiene culpa de nuestras flaquezas

- ni se me ocurre Don Julian pero Dios,  que todo lo hizo, algún remedio tendrá para estos menesteres

Y allí se liaron en una discusion entre laboral y teológica en la que  acabó por intervenir divertido el párroco que se unió a la fiesta tras doblar  alba y casulla,  dictaminando con ecuanimidad que al César lo  que es del César, alabando la embocadura del rioja,  y  desviando el tiro de la conversacion de suerte que la juventud saliera  malparada por perezosa y consentida y los nuestros sí que fueron tiempos.

La Señora Antonia miraba alrededor como una reina mira a sus súbditos. Nos había peinado a la mitad y maquillado y puesto los complementos. Todas nos parecíamos y en las fotos,  cada cual de su estirpe, teníamos un vago aire familiar que hacía de la boda algo trabado y homogeneo. Una gran familia, se decía la Señora Antonia engordando un poco el cuello sin dejar de sonreir.

Yo,  que estaba invitada entre las mujeres medio casaderas medio nuevos proyectos, hice de tripas corazón para entretener a unos primos más o menos lejanos de Isa que llegaron de Albacete dispuestos a todo. Y con todo digo todo, incluido sacar boda,  que fueron pidiendo relaciones a todas las muchachas más o menos de su edad estuvieran o no casadas o comprometidas; como ya adivinareis esto fué motivo de escándalo que moderaron los padrinos con sabias intervenciones porque algún celoso hubo que  llegó a coger por arma la pala de pescado inutilmente colocada en las mesas porque al final, tras los abundantes entrantes,  sólo hubo patas de cordero con patatas redondas asadas en un horno de leña de la Alcantarilla donde asan calabazas, pimientos y boniatos en sus fechas. Y en bodas de gente conocida el mejor cordero que se pudiera comer en Jaén; qué digo en Jaén, en España señores no comerán un cordero como este, pregonaba el padre de la novia, entre emocionado y desafiante.

Tambien, como en todas las bodas,  hubo desconocidos  que al principio se muestran modestos y apacibles colocando las manos una sobre la otra  pero después son muy animosos y entran a bailar con las señoras disparejas.  Hubo quienes opinaron que eran unos descarados que se meten allí por la pitanza pero un amigo de Isa, medio poeta, dice que son ángeles que bajan a las celebraciones por animar y divertir a los comensales y que luego, con pretextos y triquiñuelas, acaban desapareciendo camino de los servicios o en busca de un refresco o algo, cosa que en efecto ocurrió.

Y tras los platos,  los postres,  largas esperas y largas cambiadas, el momento estelar de la tarta con su espadón tieso y su cata a pulso.

Don Julián, siempre en todo,  dirigió a los más cercanos  -el resto era algarabía-  un pequeño discurso copa en mano en el que como regalo de boda  ofreció a Fran un codiciado puesto de comercial en la Inmobiliaria,  gracia que Fran aceptó  bajando con acatamiento la frente mientras elevaba la copa.  Tambien puso los puros; una caja de habanos  Don Julián  que fué repartiendo de mesa en mesa, protagonista…

- Usted siempre en todo, Don Julian

-un veguero ??

- qué  ??

- que si hace un puro

- yo soy más de Farias, pero vamos a echarlo.

La  Encarni, la prima abandonada, no paró de llorar;  culpó sucesivamente a los cantos de la iglesia, a la emoción del momento, al recuerdo de su marido -un rufián, lo que yo te diga-, a las burbujas de la copa de espera y a la presión de la faja tras los postres y con un revuelo de un chal como una colcha dijo a voces

- y ahora vamos a bajarlo

y  acabadas las lágrimas púsose a bailar con todas sus carnes y con tanto empeño y saña que no paró hasta caer rendida, casualmente en los brazos vellidos  y acogedores de uno de los primos venidos de Albacete mientras los novios, tras unos primeros compases de vals, fueron recolectando sobres entre los asistentes y se retiraron sigilosos a contar el botín  en unas mesas junto a las cocinas. 

Satisfecha la curiosidad por el producto obtenido, retirado el tesoro por empleado de banca de forma que no fuera a descuidarse, cumplida  ya la tarde, ya la noche, todo  fué una pendiente ligera por la que no costó deslizarse hasta que, recorridas todas las estaciones, los padres les dijeron de irse camino  del Hotel Xauen donde les habían reservado habitación con champán y fruta que no probaron.

- Isa

- qué

- te sientes diferente ??

- yo  ??    que va… lo que me siento es cansada,  pero como siempre… y tú…??

- estoy un poco piripi

- Fran…

- Dime

- Te importa si me acuesto vestida ??

- Te lo iba a pedir.. te queda tan bien el vestido..

- Lo tengo… un poco manchado.

Y se hizo un silencio espeso de sueños cumplidos  y olor de azahar. Fran, un poco piripi, repetía para sus adentros  la letanía de las últimas horas…

…comercial….comercial…