![novios1[1] novios1[1]](http://lingarta.files.wordpress.com/2009/11/novios11.jpg?w=450&h=337)
Son una pareja muy conocida en Jaén, una pareja que nunca discute. Aunque pocas personas conocen su historia.
- Es bueno no discutir. Y mucho más en pareja.
- Y dificil eh ?? , reconoce que es dificil
- Pues nosotros no hemos discutido nunca..
Isa pica la lechuga fino fino para una ensalada de pollo que está preparando en casa de Tere, que los han invitado a cenar. Pronto vendrán Fran y Jose que han ido por cervezas y parece que se entretienen. Nadie la ha visto discutir nunca con su marido al que conoce desde chica.
Vivían desde que nacieron junto a una plaza llena de naranjos y jugaban juntos, unos ratos a cosas de ella y otras a pelota o a bici que le gustaban a Fran. Todo el barrio miraba con cariño a esos niños tan cariñosos que se besaban cuando los mayores se lo pedían y cuando no se lo pedían no se besaban.
Hacen buena pareja, dijo la Señora Antonia, la peluquera del barrio, la que fué la jefa de La Paqui. A la Señora Antonia se le reconocía en eso como un sexto sentido que no tuvo cuando lo suyo, ya recordais. Ellos, viendo que todo el mundo les hacía novios, dieron por sentado que lo eran y que no debían mirar a alguien que no fueran ellos mismos, que en eso consiste ser novios. Como eran muy jóvenes siguieron jugando, no a novios, sino a juegos, y poco a poco crecieron y se desarrollaron entre la creencia popular de su noviazgo.
En una ocasión uno de un callejón cercano quiso pretender a Isa, pero ellos se rieron de él. Fran curó de un corte en la ceja que el vecino pretendiente le hizo con la hebilla del cinto, y las cosas no variaron su rumbo previsto. Isa ayudó a Fran en sus estudios de matemáticas porque se le atragantaban las derivadas y los puntos en un plano y esas cosas, mientras él, agradecido, la ayudaba con los análisis sintácticos en tardes de invierno, que es cuando más cuesta pensar y parece que la sangre se espesa en el brasero. Brasero picón que nubla la mente.
Las familias miraron siempre con simpatia esa unión tan temprana de los chicos que volaban cerca de nido y cuando un día vieron arder la llama -así lo dijo el padre de Fran-, al final de una espesa paella de domingo les dijeron que tendrían que pensar en casarse y ellos se pusieron a preparar las cosas sin hablarlo ni nada. Porque aunque no lo habían pensado mucho, mal no les parecía, eran novios. Es más, les hacía ilusión pasar más tiempo juntos para estar juntos y para tener tiempo para sus cosas juntos, de manera que cuando a la salida de misa el párroco, advertido, les dijo que se casarían en mayo, ella se fué probando el vestido en donde las novias del Paseo de la Estación y a él le fueron tomando medidas de un traje azul oscuro en la sastrería de la calle Mesones, con la chaqueta larga, hasta que cayera entre los dedos de la mano entrecerrada. Los padres se encargaron de todo, en eso no hubo problemas y aunque los sueldos que tenían entonces no eran gran cosa, ellos pondrían lo que fuera oportuno para que nada les faltara.
Fran trabajaba de administrativo en una Inmobiliaria arriba del Paseo de la Estación, mientras Isa lo hacía en una distribuidora de bolsas de papel en el Polígono, en el altillo de una nave pequeña y desolada. Dos sueldos modestos hacen buen pozo-decía sentenciosa la madre de Isa- y con buena administración hicieron un ajuar básico con el que comenzarían una vida juntos. Todo lo echaban al pozo.
La Navidad anterior, entre frutas escarchadas, peladillas y botellas de sidra achampanada, los padres hicieron las mesas de la boda, tarea siempre delicada que puede inclinar el éxito o el fracaso en ese acontecimiento. De ocho en ocho, en cuartillas de papel barba para cartas, fueron agrupando familiares y amigos, sin olvidar ninguno, sin olvidar las rencillas que entre ellos hubiera, sin olvidar un detalle de sus edades, tamaños, afinidades e incluso nivel de riqueza, que luego las conversaciones, los comentarios, las bromas y chanzas entre platos, pueden llegar a lesionar los sentimientos de los más modestos si se mezclan con los más favorecidos o con dispendiosos. En una mesa especial, junto a los novios, el jefe de Fran, Don Julián, con fama nunca comprobada de pertenencia a la Obra, constructor de origen muy modesto y riqueza repentinamente adquirida por la nueva Mesa de Salomón donde se firman las recalificaciones y se conjuga el verbo promover, quedó sentado junto con el director del banco donde tienen cuenta y confianza y Fran lleva unas bolsas de papel compradas en la empresa de Isa y cerradas con una laña. La mesa de los titos un poco lejos, que no les oigan las picardías, tan antiguas, aprendidas en bodas rurales durante centurias. Las mesas de los más jóvenes, que se tiran trozos de pan para llamar la atención . Las mesas de solteros, solteras y nuevas oportunidades, con la prima, la Encarni, que se le fué el marido -un rufián, lo que yo te diga- a Barcelona a trabajar y ni la llama, con lo vistosa que es la Encarni. Cercana a la puerta, una mesa de niños, qué le vamos a hacer, que les pongan arroz en molde y un huevo; para que se lo dejen, con eso tienen bastante.
Hechos los preparativos, concertadas las voluntades, presto el párroco y su fotógrafo de cámara, advertidos los invitados mediante tarjetón cercado por una cinta que sujetan dos pájaros con el pico, Isa y Fran casi no sintieron el invierno dando paseos por la Alameda hasta que hicieron un surco, siempre por el mismo sitio hasta que, brotadas las yemas en los árboles, vieron llegado el momento de vestirse el traje, llamarse por las ventanas porque trae mala suerte verse antes, y salir a la calle para llegar juntos hasta la iglesia como cuando jugaban de chicos.
Al pasar por lo de la Señora Antonia, que había peinado temprano a la novia, con los ojos cerrados les deseó suerte. Suerte para esa larga aventura de días y días encerrados en una casa como animalillos laboriosos. Así lo pensó la Señora Antonia: animalillos laboriosos.
Y así, cogidos del brazo, se fueron acercando a la iglesia entre la admiración de los vecinos. Otro día os cuento la boda de la pareja que nunca discute.

![pasarela 10[1] pasarela 10[1]](http://lingarta.files.wordpress.com/2009/11/pasarela-1011.jpg?w=400&h=316)






